La prueba de ortografía de la Guardia Civil

Todo el mundo la describe como «cinco frases». Son cinco frases con cuatro palabras subrayadas en cada una: veinte decisiones. Sin ese dato, el umbral de seis errores no se entiende.

Última actualización: 14 de agosto de 2026

Es la prueba más subestimada de toda la oposición y la única que puede dejarte fuera en los primeros minutos por algo que no tiene nada que ver con los 25 temas. Se subestima, en buena medida, porque casi todo el mundo la describe mal.

Veinte decisiones, no cinco

El literal de la convocatoria es claro: «Consistirá en la realización de un ejercicio con cinco (5) frases, en las que se han subrayado cuatro palabras o expresiones en cada frase, debiendo señalar las que presenten falta ortográfica».

Cinco frases por cuatro palabras subrayadas son 20 palabras o expresiones sobre las que hay que pronunciarse. Decir que la prueba «tiene cinco preguntas» es lo que hace que el umbral de seis errores parezca imposible de entender: seis sobre cinco no significa nada; seis sobre veinte, sí.
ElementoCantidad
Frases5
Palabras o expresiones subrayadas por frase4
Decisiones que hay que tomar20
Frase de reserva1, con otras 4 subrayadas
CalificaciónApto / no apto
Umbral de exclusión6 o más errores

Seis errores y estás fuera

Los cuestionarios que contengan seis (6) o más respuestas incorrectas se declaran no aptos. Con veinte decisiones sobre la mesa, eso significa que el margen es de cinco errores: hay que resolver bien al menos 15 de 20, es decir, el 75 %.

El mismo umbral se aplica, por separado, a la prueba de gramática. Son dos recuentos independientes, así que se puede superar una con holgura y quedar fuera en la otra.

Conviene además no leer ese 75 % como un aprobado corriente. En un examen de cien preguntas, cinco fallos son ruido; aquí son el límite exacto entre seguir y no seguir, y se acumulan sobre un material —veinte palabras elegidas precisamente por ser dudosas— en el que nadie acierta por inercia. La densidad de dificultad por decisión es mucho más alta que en el resto del ejercicio.

Marcar de más penaliza igual que no marcar

Es la regla que decide la prueba y la que casi nunca se publica. El literal no deja lugar a dudas: «Se considera respuesta errónea, tanto dejar de marcar una palabra o expresión con falta de ortografía como marcar una que es correcta».

Dicho de otro modo: el falso positivo cuenta exactamente igual que el falso negativo. No existe la abstención segura ni el marcado prudente. Cada una de las veinte palabras subrayadas exige un juicio, y equivocarse en cualquiera de las dos direcciones suma un error.

La consecuencia práctica desmonta la estrategia más extendida. «Marcar solo las que veo clarísimas» no es conservador: es arriesgado. Si entre las veinte hay siete con falta y solo marcas cuatro, ya acumulas tres errores sin haber marcado nada mal; dos palabras correctas marcadas por si acaso y estás fuera. Y la estrategia contraria —marcar todo lo que suene raro— produce el mismo desastre desde el otro lado.

Lo que la simetría premia es el criterio: saber cuándo una palabra está bien escrita vale tanto como detectar la que está mal. Quien entrena solo a cazar faltas entrena media prueba.

La frase de reserva

Al ejercicio se añade una frase de reserva, con sus otras cuatro palabras o expresiones subrayadas. Solo entra en juego si el Tribunal anula alguna de las anteriores, y entonces lo hace siguiendo el orden establecido en el cuestionario.

Conviene resolverla igual que las demás: no cuesta apenas tiempo y es la red de seguridad si alguna palabra resulta discutida. Su existencia dice además algo del diseño de la prueba: el Tribunal anticipa que algún ítem pueda ser polémico y se reserva la posibilidad de sustituirlo.

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No da un solo punto, y aun así elimina

Esta prueba se califica apto o no apto y no aporta ni una décima a la nota final. Los 195 puntos posibles del proceso salen solo de conocimientos generales, inglés, aptitudes intelectuales y el concurso de méritos, como se detalla en el cálculo de la nota final.

Ahí está la asimetría que ordena la preparación: la ortografía no te puede hacer ganar la plaza, pero sí perderla, y la pierde de forma completa, con independencia de lo bien que haya ido el resto del ejercicio. Dedicarle unas semanas es de las decisiones más rentables de toda la preparación, precisamente porque el coste de fallar es total y el de sobrarle tiempo, cero.

Comparte los 140 minutos con el resto

Ortografía es el primero de los cuatro ejercicios del examen, que se realizan sin solución de continuidad. Los 140 minutos son el tiempo conjunto de los cuatro —ortografía, gramática, conocimientos e inglés— e incluyen la lectura de instrucciones. No hay tiempo asignado a cada parte: el reparto lo decide el aspirante.

De ahí la estrategia razonable: tratar ortografía y gramática como un bloque corto y acotado, con un tope de tiempo decidido de antemano, y no volver a él salvo que sobre margen al final. Repasarlas tres veces por inseguridad es el gasto más caro del examen, porque cada minuto se resta de las cien preguntas que sí puntúan.

Qué se pregunta en realidad

No se trata de ortografía general, sino de un repertorio bastante acotado de dificultades que se repiten:

Que se subrayen «palabras o expresiones» y no solo palabras sueltas amplía algo el terreno: una expresión puede fallar por la separación —«sino» frente a «si no»— o por la puntuación interna, no únicamente por una letra.

Cómo entrenarla

Tres días hábiles para pedir la revisión

La calificación es revisable. La convocatoria establece que la petición de revisión de la calificación otorgada en ortografía, gramática, conocimientos generales, lengua inglesa y aptitudes intelectuales se presentará por escrito, dirigida al Presidente del Tribunal de Selección, en el plazo de tres (3) días hábiles desde la publicación de las calificaciones. Son tres, no diez: los diez días hábiles corresponden a otro trámite, el de subsanación tras la relación provisional de admitidos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo es la prueba de ortografía de la Guardia Civil?

Cinco frases, con cuatro palabras o expresiones subrayadas en cada una —veinte en total—, sobre las que hay que señalar las que presenten falta ortográfica. Se añade una frase de reserva con otras cuatro.

¿Cuántos fallos se permiten en ortografía?

Cinco. Los cuestionarios con seis o más respuestas incorrectas se declaran no aptos, de modo que hay que resolver bien al menos 15 de las 20 decisiones.

¿Penaliza marcar una palabra que está bien escrita?

Sí, exactamente igual que dejar de marcar una que tiene falta. La convocatoria considera respuesta errónea las dos cosas.

¿La ortografía puntúa o solo es apto o no apto?

Se califica apto o no apto: no suma puntos a la nota final, pero no superarla deja fuera del proceso.

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Fuentes oficiales

Verificables en el «Boletín Oficial del Estado» y en el portal de la Guardia Civil.

GuardiaCivilTest es una herramienta independiente de preparación y no está afiliada ni respaldada por la Dirección General de la Guardia Civil. La información oficial y vinculante es siempre la publicada en el Boletín Oficial del Estado y en el portal de la Guardia Civil.